Reportatge que explica i parla àmpliament sobre el software lliure des de diferents punts de vista. Molt interessant.
domingo, 8 de junio de 2008
Enquesta
viernes, 6 de junio de 2008
¿Que tipo de pirata eres?

Las respuesta de la ley para el copiador de domingo o para el que lo hace continuamente
Música a gogo en Napster. Bajar canciones de un CD para grabarlas en el disco duro y enviarlas por e-mail a los amigos o conocidos, grabar CD o, incluso, revenderlos. Todas estas actividades, hasta ahora normales, son susceptibles de caer bajo el peso de la ley.
No pirata
Si duplica un CD con una grabadora para escucharlo usted mismo.
La ley reconoce el derecho a la "copia privada" para uso personal. Es una de las excepciones a los textos legislativos sobre los derechos de autor que, normalmente, le da a éste el control exclusivo de las reproducciones y representaciones de sus obras. Copiar un disco personal, para disponer de varias copias para poder escucharlas en diferentes lugares de la casa es totalmente legal.
Si copia sus CD en su disco duro y utiliza su ordenador como tocadiscos.
La práctica está autorizada en el "marco familiar", sobreentendiendo por ello la familia y los amigos más cercanos.
Un pequeño pirata
Si le manda a un amigo un extracto de un CD en forma de fichero digital MP3 por e-mail.
De hecho, es ilegal. Si bien puede usted ponerle su disco a sus amigos en su casa, no sucede lo mismo si lo envía por e-mail. Según Eric Barbry, abogado del gabinete Bensoussan, "la reproducción debe hacerse físicamente en el mismo lugar". Copiar una canción para un amigo para que la escuche mas tarde está, pues, prohibido. Aunque ningún caso haya llegado ante los tribunales. "Para eso habría que espiar en la Red o mirar los discos duros para saberlo", dice Eric Barbry. De la misma forma, duplicar un CD para dárselo a un amigo, también está prohibido.
Un pirata tangencial
Si baja canciones de Napster para su utilización personal.
Los juristas no están de acuerdo sobre este extremo. La copia privada es legal. Es posible grabar una canción que se emite por la radio o duplicar un disco, a condición de que sea para uso personal y sin fin lucrativo.. Desde 1985 y la entradas en vigor de la ley Lang, esta "excepción de copia privada" se le compensa a los autores con un tanto por ciento que se desquita del precio de los soportes, sobre todo cassettes, discos, CD vírgenes y DVD. En estas condiciones, se podría pensar que descargar el último disco de Madonna de Napster entra dentro de este marco, a condición de no entregar el fichero musical a terceros. Pero, como el intercambio de canciones en Napster es ilegal, se plantea una cuestión: ¿el que descarga canciones se hace cómplice de un delito? No, según el abogado Cyril Rojinsky, porque "descargando para mi uso personal exclusivamente, no contribuyo a la comisión de un delito". Eric Barbry, en cambio, opina que sí, "porque las canciones disponibles en Napster son falsificaciones y, por lo tanto, los usuarios son cómplices".
Pirata
Si pone a disposición de los demás ficheros musicales en Napster o en su propio sitio web.
Esta práctica es ilegal. Desde hace algún tiempo, los tribunales condenan también el hecho de poner sobre un sitio web particular vínculos hacia otros sitios que propongan ficheros musicales piratas. En la práctica, los jueces no cargan demasiado la mano contra este tipo de delitos, cuando son cometidos sin intención de perjudicar. Se limitan a exigir que se deje de hacerlo.
Pirata medio
Si descarga canciones de Napster y organiza una fiesta en la oficina.
Es ilegal difundir esta música sin autorización del autor. Además, la oficina no puede considerarse como parte del "círculo familiar". Aunque la verdad es que ningún proceso se ha incoado con este caso.
Gran pirata
Si revende CD grabados.
La ley no diferencia las falsificaciones sin fin lucrativo de las destinadas a ser vendidas. Pero, en la práctica, vender las falsificaciones es un agravante ante la Justicia. La ley castiga las falsificaciones con penas de cárcel y multa.
jueves, 5 de junio de 2008
gOS


gOS (acrónimo del inglés good Operating System) es una distribución del sistema operativo LinuxGNU/Linux creado por gOS LLC, una corporación con base en Los Angeles.1 La compañía lo anuncia como "Un Sistema Operativo alternativo con Google Apps y otras aplicaciones Web 2.0 para las masas".
Es una nueva distribución de Linux, a la cuál muchos la asocian con el tan comentado e inexistente sistema operativo de Google. Ahora bien, no es de Google, pero fue diseñado apuntando a Google.
En su gran mayoría utiliza aplicaciones de Google a través de Mozilla Firefox, aunque también incluye Openoffice 2.2.
Este sistema operativo está basado en la version 7.10 de Ubuntu, en conjunto con la interface E17(Enlightenment 17) que es una interface gráfica para manejar ventanas similar a la de Mac OS X. Normalmente la mayoría de las distribuciones Linux utilizan KDE o Gnome, las cuáles se asemejan más al sistema operativo Windows.
Posee un Dock(barra de íconos) en la parte inferior, similar al dock de Mac OS X. Entre los enlaces de los íconos encontramos enlaces a varias herramientas de Google, enlaces a servicios como Meebo, Skype, Wikipedia, etc. A la izquierda de la barra tenemos el ícono de un hoja, la cuál abre un menú con shortcuts a distintos programas y configuración del sistema.
Se lo distribuye en los supermercados Wal-Mart de USA, en conjunto con una PC de bajo costo(tan solo 200 dolares) de la firma Everex.
GOS se puede descargar de su sitio, en formato Torrent. Eso si, la version de descarga no permite ver DVD’s o escuchar MP3’s, pero eso se soluciona instalando alguna aplicacion de terceros. Este software todavía se halla en estado Alpha, lo que puede asustar a más de uno, pero hasta ahora, en las pruebas que hice, funciona bastante bien.
Web oficial gOS: www.thinkgos.com
Derechos de autor y derechos conexos en los programas de ordenador

El Derecho de autor es un conjunto de normas y principios que regulan los derechos morales y patrimoniales que la ley concede a los autores, por el solo hecho de la creación de una obra literaria, artística o científica, tanto publicada o que todavía no se haya publicado.
Los programas de ordenador o software , en la actualidad al igual que los demás derechos de autor y derechos conexos, enfrentan graves problemas de distribución y comercialización dentro y fuera del Ciberespacio. La comercialización del software tanto en los medios tradicionales como en los actuales medios digitales, se da mediante la modalidad de otorgamiento de licencias de uso, este tipo de comercialización ha ido evolucionado con la tecnología y las necesidades actuales del mercado.
1. Software comercial: El Software comercial es el que es distribuido por medio de la comercialización tradicional de los productos, en tiendas tanto virtuales como en tiendas comunes o por medio de catálogos o cualquier otro medio de comercialización tradicional y es distribuido con ánimo de lucro.
2. Freeware: Este tipo de software viene siendo gratuito para el usuario, quien es libre de instalarlo y utilizarlo, así como de realizar las reproducciones que desee sin necesidad de que sea autorizado por el autor de esa obra. Dentro de este tipo de licenciamiento puede ser que esté condicionada su gratuidad al cumplimiento de ciertos requisitos, por parte del usuario del software o ciertas limitaciones del usuario.
3. Shareware: Este tipo de licencia se ha vuelto muy común en la actualidad, ya que es el que otorga al usuario la posibilidad de probar el producto por un tiempo determinado, y si al usuario le interesa y le sirve el producto, debe de adquirirlo y si no lo hace, debe de desinstalar y eliminar el programa de su ordenador.
4. Software de dominio público: El software de dominio público se caracteriza porque el titular de los derechos de autor, renuncia a todos los derechos patrimoniales sobre el programa que ha creado. De esta forma el usuario del programa puede realizar con él lo que desee, por supuesto no existe la posibilidad de recibir soporte técnico o de exigirle al creador, que se responsabilice por su programa.
Si bien es cierto que las licencias de uso del Software vienen a proteger de manera exhaustiva los programas de ordenador en el comercio electrónico y tradicional, existen grandes problemas de aplicación real en la protección que las normas generan. Ya que, en la realidad es muy difícil lograr el cumplimiento de lo pactado en la licencia de uso por el usuario, en vista de que en el nuevo entorno digital por el anonimato que crea Internet, éste fácilmente puede sin ser detectado, violar los derechos patrimoniales de los autores de los programas de ordenador y aunque sean detectados es casi material y económicamente imposible, ejercer algún tipo de acción legal para hacer valer sus derechos.
Actualmente, las empresas y los programadores (autores de las obras), se han visto obligados para proteger sus derechos patrimoniales a acudir a la utilización de mecanismos tecnológicos, con el fin de complementar e incluso realizar la labor que el derecho no ha podido realizar, como localizar, detener y reprimir al infractor. De esta forma, las compañías creadoras de Software, aparte de buscar la protección jurídica de sus derechos patrimoniales sobre los programas por medio de las licencias de uso, han ideado mecanismos auxiliares, a fin de resolver o minimizar estos problemas.
Por otra parte, uno de los aspectos que más se ha discutido, es como se aplica al derecho de reproducción de las copias de una obra u objeto almacenadas en la memoria de una computadora u otro instrumento digital, además, cuando la obra o el objeto se transmite a través de las redes, se hacen múltiples copias y en muchos lugares en la memoria de las computadoras.
Open Source World Conference 2008

Open Source World Conference, es sin duda el más importante evento relacionado con tecnologías de fuente abierta de España y también de Europa.
La celebración de la conferencia, tras cinco ediciones, se ha convertido en una cita obligada para las personas y empresas relacionadas con el software libre. Un evento que empieza a convertirse en tradición dentro del sector y que sirve de punto de reunión anual para la comunidad.
El objetivo de la Conferencia es mostrar el Software Libre como una realidad consolidada, más allá de una solución potente, robusta y segura, por la que es aconsejable apostar. La conferencia ha tenido año tras año un enfoque multidisciplinar y abierto a todos los actores y problemáticas lo que ha constituido un éxito rotundo.
La Conferencia Internacional de Software Libre se caracteriza por la ponderación y el equilibrio, sin una presencia preponderante de ningún sector o actor; con la mezcla adecuada de públicos/grupos interesados en el software libre; una organización mixta público-privada con una mezcla proporcionada de contenidos en el programa de la Conferencia y una importante presencia internacional con carácter global.
Las grandes áreas sobre las que se construye el programa para la edición de 2008, están vinculadas a profundizar en aspectos de la vertiente técnica, siempre necesarios desde distribuciones y lenguajes de desarrollo a estándares; se revisarán las iniciativas institucionales de impulso a la utilización de software libre; destacarán las ponencias y talleres relacionados con los aspectos empresariales y los nuevos ecosistemas de negocio que se están generando y, finalmente, se tratarán aquellos temas que conciernen a aspectos socio-culturales, de accesibilidad e inclusión digital.
Conferencias magistrales, sesiones plenarias y mesas redondas con los más importantes conferenciantes y actores del sector serán complementadas por una zona de exposición donde se podrán seguir experiencias reales y conocer los productos y proyectos últimos lanzados por las empresas y otras instituciones.
La participación total estimada superará los 6.000 participantes contando como patrocinadores con las más importantes empresas del sector, la presencia activa de instituciones multilaterales, europeas, nacionales y autonómicas así como de las comunidades de software libre a nivel mundial.
http://www.opensourceworldconference.com/
miércoles, 4 de junio de 2008
Linux Prodigy
Tenir informació, és el primer pas cap a la sabiduria, però compartir-la, és el primer pas per formar part de la comunitat.
Entrevista amb Valentín Roma

1- Perquè ets partidari del codi obert?
Porque creo que ofrece una particularización de los protocolos de administración de la información y redefine los roles jerárquicos del usuario y el programador, es decir, de quien utiliza un tipo de conocimiento y quien dispone éste.
2- Quina visió tens de cara al futur respecte a aquest codi?
A medida que las jerarquías económicas proyecten nuevas desigualdades hacia el espectro tecnológico tendrá lugar una mayor antagonismo digital. De todas formas, el poder económico y político que atesoran las grandes corporaciones de la tecnología limitarán y perseguirán, como ya lo están haciendo ahora, cualquier tipo de disensión.
3- Com creus que afectarà respecte als altres sistemes operatius (amb llicència i drets
d'autor)?
Las licencias de pago suponen un sistema de control y de recaudación económica importantísima, por lo tanto se trata de una batalla entre David y Goliat.
4- Creus que linux és un bon sistema operatiu lliure? Per què?
Cada vez es más complejo, cada vez posee nuevas aplicaciones que están siendo redefinidas por los grupos afines a la filosofía del software libre. En un futuro muy próximo no habrá diferencia alguna entre sistema operativos de pago y de código abierto.
5- Quines diferències trobes en quant a interface a nivell gràfic i a nivell funcional
entre un sistema obert i un sistema amb llicència?
Básicamente unos protocolos reformulables según las exigencias del usuario, en el código abierto, y otros totalmente encriptados y monolíticos en los sistemas de licencia. Es curioso que la misma noción de “usuario”, es decir, el que utiliza, el que modifica y ejecuta, tenga tan poco capacidad de decisión con los sistemas operativos de pago.
6- Creus que el sistema Open Source perjudicarà la legislació vigent en relació als drets d'autor, pirateria, llicencies, etc...? De quina manera?
Son dos cosas diferentes: el sistema open source se desarrolla en una realidad diferente, como decía antes, en el territorio del usuario. La sangrante legislación de los derechos de autor es el fiel reflejo de una sociedad de capitalismo salvaje, que necesita multiplicar por mil el valor de uso de cualquier objeto cultural para sostener un sistema lleno de mediadores.
Visita la web de Valentín Roma
miércoles, 21 de mayo de 2008
martes, 20 de mayo de 2008
El precio del arte
por Daniel Garcia Andujar

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El tema de los Derechos de Autor se ha convertido últimamente en motivo de polémica y discusión recurrente. Por un lado, las actuales tecnologías de información y comunicación, han generado una nueva realidad social en medio de la cual se desenvuelven tanto situaciones previas como nuevos escenarios. Lo que no podemos dudar es que estas transformaciones han puesto en crisis los modelos de distribución y gestión cultural dominante. La sociedades tienen mecanismos suficientes para adaptarse a sus propios procesos de cambio, pero no podemos evitar preguntarnos si el aparato dogmático y legislativo vigente está preparado para afrontar estos cambios. Por otro lado, la reciente presión que las entidades de gestión de derechos colectivos de autor realizan sobre nuestros legisladores, para que nuevas leyes sobre la propiedad intelectual garanticen sus intereses, ha intensificado aún más el debate y la discusión en torno a esta cuestión. Los especialistas en uno y otro sentido surgen como los tertulianos en los programas del corazón, y por supuesto siempre aparecen quienes súbitamente se suben a uno u otro carro con el único propósito de sacar rédito de la situación. No estamos hablando de una moda pasajera, nos estamos refiriendo directamente a una confrontación abierta entre quienes controlan y defienden la industria del ocio, el gran negocio de la cultura, y quienes reclaman una revisión urgente del sistema imperante y una reformulación de la noción de propiedad intelectual en un nuevo contexto de ‘cultura libre’.
El enfrentamiento ha comenzado, las huellas aparecen por doquier y su rastro se difunde sin control por un sistema cada vez más complejo desde el que es difícil identificar el centro y la periferia, el emisor y el receptor, el medio y el mensaje.
Todavía no hemos llegado a asimilar los primeros estadios de la era digital, aún se están redefiniendo territorios de actuación, cuando vemos cómo surgen las primeras tensiones entre distintas realidades que tienden a no entenderse. La brecha digital, el enfrentamiento generacional, está generando grandes desafíos entre distintas formas de trabajar, de entender y gestionar la información, de negociar, comerciar, relacionarse y, en definitiva, de vivir y entender el mundo que nos rodea. Las generaciones de “adultos analógicos” intentan imponer un modo de vida, un sistema educativo, un sistema jerárquico, unas instituciones y unas normas de convivencia que los “nativos digitales” no alcanzan a comprender. Los recién llegados a estos nuevos entornos, quienes no ha migrado al nuevo sistema, educados con modelos tradicionales absolutamente obsoletos, y en entornos radicalmente diferentes, comienzan a tener enormes dificultades para comprender la realidad y utilidad de un mundo que todavía han de vivir por mucho tiempo. Unos ostentan el poder y gestionan la realidad, los otros simplemente intentan construir una propia obviando, en mayor parte, las reglas de la anterior. Los modelos están en continua definición, en consecuencia, que cada cual tire de su parte de la cuerda, ya veremos por dónde se rompe.
Los pulsos dentro del sector artístico son más que evidentes llegada la hora de tomar posiciones. Los jóvenes aspirantes al limbo de las artes se han lanzado sin protección alguna a disfrutar de las promesas de una aldea global sin lindes ni alambradas, seducidos por su natural idealismo, cargados de la razón que les proporciona el creer que entienden el mundo que están viviendo, sin embargo, carecen del más elemental pragmatismo. Algunos colectivos de artistas de forma cooperativa y legítima tratan de resolver el difícil dilema irresuelto de poder vivir de su trabajo, sin caer en la cuenta de que en este proceso de búsqueda de un modelo adecuado han pretendido sublimar el fruto de su trabajo sobre el del resto de la sociedad. La aportación de un artista a la sociedad no es más valiosa que la de un científico, un docente, un ingeniero, cualquier profesional o la propia Administración Pública. La actual legislación que están apoyando plantea casos tan absurdos, como, por poner u ejemplo entre mucho, el de la recaudación por parte de dichas entidades que los representan de más de 150.000 € en concepto de compensación por copia privada sobre los CD-R en los que se han grabado las distribuciones de Software Libre impulsadas por las diferentes Comunidades Autónomas (que cualquier ciudadano se puede descargar libremente por Internet). El precio de crearlas, el dinero que han cobrado quienes han realizado ese trabajo, no ha llegado ni a 100.000 €. La defensa de la propiedad intelectual o de los derechos legítimos de los artistas no se puede confundir con un impuesto o tributo que grava y perjudica el desarrollo económico, social y cultural, sino como incentivo para impulsar un proceso cultural colectivo al servicio de la sociedad. El conflicto de intereses que plantea este modelo está servido y la radicalización de posturas es aprovechada muy oportunamente por quienes dirigen la parte más visible y mediática de las instituciones artísticas públicas y privadas de este país. Quienes gestionan el entramado de las industrias culturales y los directores de instituciones culturales han abandonado hace décadas los procesos de generación de nuevos contenidos y la producción cultural. La institución arte ha sido absorbida como un mecanismo más de los procesos de producción de servicios, es parte activa de los procesos de turistización y participa en la compleja readaptación de las infraestructuras de la nueva ciudad. La incapacidad para acertar con el método colectivo que diera dignidad al trabajo del artista ha sido aprovechado por los gestores de estos espacios de visibilidad para proclamar que “la obra de arte no puede ser considerada mercancía” (cuando la cuestión de los artistas siempre fue “de que comen los artistas”, especialmente los que no hacen rotondas, decoran aeropuertos, fundaciones, oficinas y plazas públicas, desarrollan imágenes corporativas, viven de rentas, conviven con el poder político de turno, etc. ), la mercancía es el público, ya lo sabemos. La pura realidad es que los museos, en gran medida, no aceptan pagar a las sociedades de gestión, ni asumen su responsabilidad publica en la gestión y administración activa de la producción artística, ni incentivan el desarrollo de práctica artística contemporánea alguna. En este rifirrafe que cada cual saque sus propias conclusiones, ¿quién está chuleando a quién? La defensa legítima de la propiedad intelectual no debe de constituir un obstáculo para la libre circulación y el desarrollo de las ideas y de las creaciones. La cultura es una construcción colectiva, es decir, de todos.
¿y dónde se sitúa uno mismo? Sin duda, entre quienes opinan que algunas leyes puestas en marcha por nuestros gobernantes en la nueva Ley de Propiedad Intelectual, como el derecho de copia privada, reducido ahora a la mínima expresión, son anacrónicas para la era de Internet, y también entre quienes entendemos que las actuales regulaciones suponen un verdadero lastre para la creación, el acceso a la información y la difusión del conocimiento. Asimismo, está uno entre los perdedores, entre los ilegales. Y es que la actual legislación ha situado la base de producción de muchos artistas completamente al margen de la ley. Ahora ya no estoy hablando de ideas, de transformaciones de orden conceptual, estamos hablando de lo que dice el Congreso de los Diputados del Reino de España cuando aprueba un texto legal con más de 300 votos a favor y con el amplio consenso de todas las fuerzas parlamentarias. Hablamos de lo que dice muy claro el BOE, negro sobre blanco, y hablamos de que cuando las leyes entran en vigor, los jueces acostumbran a aplicarlas y no nos servirá de atenuante una brillante introducción al arte del Siglo XX que incluya desde el collage hasta el objet trouvé pasando por el apropiacionismo. ¿Qué opción nos queda? La práctica artística tal y como yo la entiendo debe de convertirse en una muestra de la “resistencia” a un modelo que pretende mantenerse con obstinación en un espacio de relaciones cada vez más difuso y globalizado.
Afortunadamente la práctica del arte no se circunscribe solamente a la parcela institucional y de mercado, puede y debe encontrar, o sino inventarlos, nuevos territorios desde los que desarrollar nuevas propuestas. El Arte, como cualquier otro proceso cultural, es básicamente un proceso de transmisión, de transferencia, de dialogo continuo, permanente y necesario, pero no lo olvidemos, también es trasgresión, ruptura, ironía, parodia, apropiación, usurpación, confrontación, investigación, exploración, interrogación… contestación. Y todo esto es difícil de legislar, afortunadamente. En cualquier caso no estamos solos, no estamos ante un debate localizado en un ámbito geográfico y político específico. ¿Qué debate de orden colectivo lo es ya?
En el pasado las entidades de gestión hicieron de intermediarias entre los que creaban y los que tenían los medios para producir, distribuir y comercializar, pero las nuevas tecnologías de información y comunicación están eliminado paulatinamente la necesidad de esa gestión, de la intermediación en esos términos. En el caso de la industria musical es algo claro y meridiano y no es un proceso aislado.
Las razones para entender y asimilar todos estos fenómenos son complejas y variadas, pero sin duda entender los nuevos modelos de organización del trabajo y de flujos de información puede ayudar a minimizar el proceso. La sociedad en red se rige por una serie de comportamientos que en algunos casos son extraordinariamente novedosos. Un cierto orden jerárquico se establece a través de una especie de meritocracia, una responsabilidad de índole social impulsada por la necesidad de aportar algo valioso a la comunidad, a otros usuarios, existiendo un afán por ser reconocido públicamente por ello. Este tipo de actitudes han permitido el desarrollo, a nivel global, de distintos movimientos a favor del desarrollo de nuevas formas de innovación y de creación colectiva, así como a favor de compartir libremente el conocimiento adquirido y los derechos de su uso. Es un proceso complejo y global de cooperación y desarrollo que constantemente suma participantes e intereses. Son formas de organización del trabajo que se afirman como más productivas y tremendamente capaces de orientar la innovación hacia un objetivo de interés comunitario. La cooperación social desvela su poder de innovación y creación, entendida como el mejor modo de apoyar un modelo que permite la distribución y expansión de los contenidos para participantes, usuarios y audiencia. El arte tiene una función también política que necesita de posicionamientos éticos, no todo va a ser estética. Dentro del sector artístico a quienes siguen modelos y prácticas exclusivamente mercantiles e institucionales, seguramente, todo esto puede parecerles irrelevante, pero deben de aprender a aceptar que están anclados en modelos tradicionales radicalmente diferentes a los que se están imponiendo. Deben de entender que el espacio digital no surgió simplemente como un medio que permite la comunicación, también surgió como un nuevo teatro para todo tipo de operaciones. Y este es claramente un espacio disputado cuyos intereses ven amenazados sus viejas jerarquías.
El enfrentamiento ha comenzado, las huellas aparecen por doquier y su rastro se difunde sin control por un sistema cada vez más complejo desde el que es difícil identificar el centro y la periferia, el emisor y el receptor, el medio y el mensaje.
Todavía no hemos llegado a asimilar los primeros estadios de la era digital, aún se están redefiniendo territorios de actuación, cuando vemos cómo surgen las primeras tensiones entre distintas realidades que tienden a no entenderse. La brecha digital, el enfrentamiento generacional, está generando grandes desafíos entre distintas formas de trabajar, de entender y gestionar la información, de negociar, comerciar, relacionarse y, en definitiva, de vivir y entender el mundo que nos rodea. Las generaciones de “adultos analógicos” intentan imponer un modo de vida, un sistema educativo, un sistema jerárquico, unas instituciones y unas normas de convivencia que los “nativos digitales” no alcanzan a comprender. Los recién llegados a estos nuevos entornos, quienes no ha migrado al nuevo sistema, educados con modelos tradicionales absolutamente obsoletos, y en entornos radicalmente diferentes, comienzan a tener enormes dificultades para comprender la realidad y utilidad de un mundo que todavía han de vivir por mucho tiempo. Unos ostentan el poder y gestionan la realidad, los otros simplemente intentan construir una propia obviando, en mayor parte, las reglas de la anterior. Los modelos están en continua definición, en consecuencia, que cada cual tire de su parte de la cuerda, ya veremos por dónde se rompe.
Los pulsos dentro del sector artístico son más que evidentes llegada la hora de tomar posiciones. Los jóvenes aspirantes al limbo de las artes se han lanzado sin protección alguna a disfrutar de las promesas de una aldea global sin lindes ni alambradas, seducidos por su natural idealismo, cargados de la razón que les proporciona el creer que entienden el mundo que están viviendo, sin embargo, carecen del más elemental pragmatismo. Algunos colectivos de artistas de forma cooperativa y legítima tratan de resolver el difícil dilema irresuelto de poder vivir de su trabajo, sin caer en la cuenta de que en este proceso de búsqueda de un modelo adecuado han pretendido sublimar el fruto de su trabajo sobre el del resto de la sociedad. La aportación de un artista a la sociedad no es más valiosa que la de un científico, un docente, un ingeniero, cualquier profesional o la propia Administración Pública. La actual legislación que están apoyando plantea casos tan absurdos, como, por poner u ejemplo entre mucho, el de la recaudación por parte de dichas entidades que los representan de más de 150.000 € en concepto de compensación por copia privada sobre los CD-R en los que se han grabado las distribuciones de Software Libre impulsadas por las diferentes Comunidades Autónomas (que cualquier ciudadano se puede descargar libremente por Internet). El precio de crearlas, el dinero que han cobrado quienes han realizado ese trabajo, no ha llegado ni a 100.000 €. La defensa de la propiedad intelectual o de los derechos legítimos de los artistas no se puede confundir con un impuesto o tributo que grava y perjudica el desarrollo económico, social y cultural, sino como incentivo para impulsar un proceso cultural colectivo al servicio de la sociedad. El conflicto de intereses que plantea este modelo está servido y la radicalización de posturas es aprovechada muy oportunamente por quienes dirigen la parte más visible y mediática de las instituciones artísticas públicas y privadas de este país. Quienes gestionan el entramado de las industrias culturales y los directores de instituciones culturales han abandonado hace décadas los procesos de generación de nuevos contenidos y la producción cultural. La institución arte ha sido absorbida como un mecanismo más de los procesos de producción de servicios, es parte activa de los procesos de turistización y participa en la compleja readaptación de las infraestructuras de la nueva ciudad. La incapacidad para acertar con el método colectivo que diera dignidad al trabajo del artista ha sido aprovechado por los gestores de estos espacios de visibilidad para proclamar que “la obra de arte no puede ser considerada mercancía” (cuando la cuestión de los artistas siempre fue “de que comen los artistas”, especialmente los que no hacen rotondas, decoran aeropuertos, fundaciones, oficinas y plazas públicas, desarrollan imágenes corporativas, viven de rentas, conviven con el poder político de turno, etc. ), la mercancía es el público, ya lo sabemos. La pura realidad es que los museos, en gran medida, no aceptan pagar a las sociedades de gestión, ni asumen su responsabilidad publica en la gestión y administración activa de la producción artística, ni incentivan el desarrollo de práctica artística contemporánea alguna. En este rifirrafe que cada cual saque sus propias conclusiones, ¿quién está chuleando a quién? La defensa legítima de la propiedad intelectual no debe de constituir un obstáculo para la libre circulación y el desarrollo de las ideas y de las creaciones. La cultura es una construcción colectiva, es decir, de todos.
¿y dónde se sitúa uno mismo? Sin duda, entre quienes opinan que algunas leyes puestas en marcha por nuestros gobernantes en la nueva Ley de Propiedad Intelectual, como el derecho de copia privada, reducido ahora a la mínima expresión, son anacrónicas para la era de Internet, y también entre quienes entendemos que las actuales regulaciones suponen un verdadero lastre para la creación, el acceso a la información y la difusión del conocimiento. Asimismo, está uno entre los perdedores, entre los ilegales. Y es que la actual legislación ha situado la base de producción de muchos artistas completamente al margen de la ley. Ahora ya no estoy hablando de ideas, de transformaciones de orden conceptual, estamos hablando de lo que dice el Congreso de los Diputados del Reino de España cuando aprueba un texto legal con más de 300 votos a favor y con el amplio consenso de todas las fuerzas parlamentarias. Hablamos de lo que dice muy claro el BOE, negro sobre blanco, y hablamos de que cuando las leyes entran en vigor, los jueces acostumbran a aplicarlas y no nos servirá de atenuante una brillante introducción al arte del Siglo XX que incluya desde el collage hasta el objet trouvé pasando por el apropiacionismo. ¿Qué opción nos queda? La práctica artística tal y como yo la entiendo debe de convertirse en una muestra de la “resistencia” a un modelo que pretende mantenerse con obstinación en un espacio de relaciones cada vez más difuso y globalizado.
Afortunadamente la práctica del arte no se circunscribe solamente a la parcela institucional y de mercado, puede y debe encontrar, o sino inventarlos, nuevos territorios desde los que desarrollar nuevas propuestas. El Arte, como cualquier otro proceso cultural, es básicamente un proceso de transmisión, de transferencia, de dialogo continuo, permanente y necesario, pero no lo olvidemos, también es trasgresión, ruptura, ironía, parodia, apropiación, usurpación, confrontación, investigación, exploración, interrogación… contestación. Y todo esto es difícil de legislar, afortunadamente. En cualquier caso no estamos solos, no estamos ante un debate localizado en un ámbito geográfico y político específico. ¿Qué debate de orden colectivo lo es ya?
En el pasado las entidades de gestión hicieron de intermediarias entre los que creaban y los que tenían los medios para producir, distribuir y comercializar, pero las nuevas tecnologías de información y comunicación están eliminado paulatinamente la necesidad de esa gestión, de la intermediación en esos términos. En el caso de la industria musical es algo claro y meridiano y no es un proceso aislado.
Las razones para entender y asimilar todos estos fenómenos son complejas y variadas, pero sin duda entender los nuevos modelos de organización del trabajo y de flujos de información puede ayudar a minimizar el proceso. La sociedad en red se rige por una serie de comportamientos que en algunos casos son extraordinariamente novedosos. Un cierto orden jerárquico se establece a través de una especie de meritocracia, una responsabilidad de índole social impulsada por la necesidad de aportar algo valioso a la comunidad, a otros usuarios, existiendo un afán por ser reconocido públicamente por ello. Este tipo de actitudes han permitido el desarrollo, a nivel global, de distintos movimientos a favor del desarrollo de nuevas formas de innovación y de creación colectiva, así como a favor de compartir libremente el conocimiento adquirido y los derechos de su uso. Es un proceso complejo y global de cooperación y desarrollo que constantemente suma participantes e intereses. Son formas de organización del trabajo que se afirman como más productivas y tremendamente capaces de orientar la innovación hacia un objetivo de interés comunitario. La cooperación social desvela su poder de innovación y creación, entendida como el mejor modo de apoyar un modelo que permite la distribución y expansión de los contenidos para participantes, usuarios y audiencia. El arte tiene una función también política que necesita de posicionamientos éticos, no todo va a ser estética. Dentro del sector artístico a quienes siguen modelos y prácticas exclusivamente mercantiles e institucionales, seguramente, todo esto puede parecerles irrelevante, pero deben de aprender a aceptar que están anclados en modelos tradicionales radicalmente diferentes a los que se están imponiendo. Deben de entender que el espacio digital no surgió simplemente como un medio que permite la comunicación, también surgió como un nuevo teatro para todo tipo de operaciones. Y este es claramente un espacio disputado cuyos intereses ven amenazados sus viejas jerarquías.
Para más información haz clic aquí
miércoles, 14 de mayo de 2008
Linux

Linux es un sistema operativo, compatible Unix. Dos características muy peculiares lo diferencian del resto de sistemas que podemos encontrar en el mercado, la primera, es que es libre, esto significa que no tenemos que pagar ningun tipo de licencia a ninguna casa desarrolladora de software por el uso del mismo, la segunda, es que el sistema viene acompañado del código fuente.
El sistema lo forman el núcleo del sistema (kernel) más un gran número de programas / bibliotecas que hacen posible su utilización. Muchos de estos programas y bibliotecas han sido posibles gracias al proyecto GNU, por esto mismo, muchos llaman a Linux, GNU/Linux, para resaltar que el sistema lo forman tanto el núcleo como gran parte del software producido por el proyecto GNU.
Linux se distribuye bajo la GNU General Public License por lo tanto, el código fuente tiene que estar siempre accesible y cualquier modificación ó trabajo derivado tiene que tener esta licencia.
El sistema ha sido diseñado y programado por multitud de programadores alrededor del mundo. El núcleo del sistema sigue en continuo desarrollo bajo la coordinacion de Linus Torvalds, la persona de la que partio la idea de este proyecto, a principios de la década de los noventa. Hoy en dia, grandes compañias, como IBM, SUN, HP, Novell y RedHat, entre otras muchas, aportan a Linux grandes ayudas tanto económicas como de código.
Dia a dia, más y más programas y aplicaciones están disponibles para este sistema, y la calidad de los mismos aumenta de versión a versión. La gran mayoría de los mismos vienen acompañados del código fuente y se distribuyen generalmente bajo los terminos de licencia de la GNU General Public License.
Más y más casas de software comercial distribuyen sus productos para Linux y la presencia del mismo en empresas aumenta constantemente por la excelente relación calidad-precio que se consigue con Linux.
Las arquitecturas en las que en un principio se puede utilizar Linux son Intel 386-, 486-, Pentium, Pentium Pro, Pentium II/III/IV, IA-64, Amd 5x86, Amd64, Cyrix y Motorola 68020,IBM S/390, zSeries, DEC Alpha, ARM, MIPS, PowerPC, SPARC y UltraSPARC. Además no es dificil encontrar nuevos proyectos portando Linux a nuevas arquitexturas.
Open Source o código abierto

Código abierto (del inglés open source) es el término con el que se conoce al software distribuido y desarrollado libremente. En la actualidad open source es utilizado para definir un movimiento nuevo de software (la Open Source Initiative).
Este término cada vez se utiliza más para todo aquello que no es software pero que persigue esta misma idea de compartir libremente por el bien común. Es difícil imaginarse la arquitectura como open source en nuestra sociedad, pero creo que no es imposible. La filosofía del Open Source centra su atención en la premisa de que al compartir la información, el producto resultante tiende a ser de calidad superior al producto propietario, es una visión meramente técnica. La arquitectura de propietario, al no poder compartirse, es antiética dado que prohibir compartir entre seres humanos va en contra de las leyes naturales.
El movimiento Open Source tiene un decálogo que debe cumplir un código para poder llamarse “Open Source” (es de hacer notar que estas 10 premisas son completamente equivalentes con las 4 libertades o principios del Software Libre). He adaptado el decálogo para poder aplicarlo a la arquitectura. Espero correcciones en vuestros comentarios. Estas son :
Libre redistribución: la documentación de un proyecto debe poder ser regalado o vendido libremente.
Fuente documental: toda la documentación debe estar incluida u obtenerse libremente.
Trabajos derivados: la redistribución de modificaciones debe estar permitida.
Integridad de la documentación técnica del autor: las licencias pueden requerir que las modificaciones sean redistribuidas sólo como “modificaciones del proyecto”.
Sin discriminación de personas o grupos: nadie puede dejarse fuera.
Sin discriminación de áreas de iniciativa: los usuarios comerciales no pueden ser excluidos.
Distribución de la documentación: deben aplicarse los mismos derechos a todo el que reciba la documentación del proyecto.
La documentación no debe ser específica de un producto: el proyecto no puede presentarse sólo como parte de un proyecto mayor.
La documentación no debe restringir otros proyectos: la documentación no puede obligar a que algún otro proyecto que sea distribuido con el proyecto abierto deba también ser de código abierto.
La documentación debe ser tecnológicamente neutral: no debe requerirse la aceptación de la documentación del proyecto por ningún medio.
viernes, 2 de mayo de 2008
miércoles, 30 de abril de 2008
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més exemples aquí
martes, 29 de abril de 2008
Copyleft

Un término que desde hace unos años ha comenzado a cobrar importancia en internet es sin duda “copyleft“, el concepto fué acuñado en los años 70 para definir software no sujeto a los derechos de autor, sin copyright. De hecho la denominación se debe al juego de palabras copy-left en contraposición a copy-right. El copyleft sería una reivindicación de la libertad frente a la coacción de los derechos de autor.
La definición de copyleft sería en resumen: “Grupo de licencias cuyo objetivo es garantizar que cada persona que recibe una copia de una obra pueda a su vez usar, modificar y redistribuir el propio trabajo y las versiones derivadas del mismo. Unas veces se permite el uso comercial de dichos trabajos y en otras ocasiones no, dependiendo que derechos quiera ceder el autor.” tomado de la Fundación CopyLeft.
Aunque en un primer momento el término se ceñía al desarrollo de software, con el tiempo, las mejoras de comunicaciones y sobretodo la globalización de la web han ayudado a que el copyleft se extienda a más sectores.
lunes, 28 de abril de 2008
Temàtica del blog
El següent blog està emmarcat dins l'àmbit de la Cibercultura. Bàsicament, es centra el blog en recollir informació diversa sobre el marc legal amb l'ús d'internet i tot el que això comporta a diversos nivells: tràfic d'informació, descàrregues d'arxius, drets d'autor, etc. És obvi que internet ha estat una revolució en el món i que la informació s'han tornat cada cop més accessible.
És per això que en el blog s'ofereix diferent informació sobre el codi obert, el software no lligat als drets d'autor i sistemes operatius lliures.
Tota aquesta informació es tradueix en el blog a través de diversos articles d'opinió, entrevistes, articles d'informació general i altres curiositats que es troben a la xarxa referents a aquest tema.
El que es preten és oferir a l'usuari la possibilitat de conèixer i tenir més informació sobre una eina ha esdevingut gairebé imprescindible en els nostres dies i què en un futur no molt llunyà serà bàsica.
És per això que en el blog s'ofereix diferent informació sobre el codi obert, el software no lligat als drets d'autor i sistemes operatius lliures.
Tota aquesta informació es tradueix en el blog a través de diversos articles d'opinió, entrevistes, articles d'informació general i altres curiositats que es troben a la xarxa referents a aquest tema.
El que es preten és oferir a l'usuari la possibilitat de conèixer i tenir més informació sobre una eina ha esdevingut gairebé imprescindible en els nostres dies i què en un futur no molt llunyà serà bàsica.
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